jueves, 26 de julio de 2007

CHARLA SOBRE EL CÓDIGO DE ÉTICA JUDICIAL Y LA PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA ANTE ESTUDIANTES DE COLEGIO

En el marco de la Semana de la Democracia “Construyendo ciudadanía en comunidad”, organizado por el Colegio Los Tulipanes, el miércoles 25 de julio se realizó una charla entre Semillas para la Democracia y estudiantes de 8º grado a 2º curso. El objetivo era debatir sobre la necesidad de la participación ciudadana en un sistema democrático y el Código de Ética Judicial como una herramienta capaz de hacer efectiva esa participación en el control a las autoridades judiciales.

Durante el encuentro unos 50 estudiantes expusieron sus puntos de vista sobre la situación actual del país, señalando a la corrupción política, desigualdad en el acceso a riquezas, ejercicio del poder concentrado en una élite, problemas en los servicios de educación y salud como elementos que durante la llamada “transición a la democracia” no se consiguieron solucionar, lo cual genera la desmotivación, inseguridad y desorganización de la ciudadanía, dificultando las chances de cambiar esta situación.

Entrando a la importancia del Código de Ética Judicial, hubo un análisis del contexto en que surge, como la falta de credibilidad hacia el sistema democrático, las instituciones en general y en particular la justicia, que se pudieron palpar en hechos como el ausentismo en las últimas elecciones municipales (70%) y la movilización de la ciudadanía para no acatar una sentencia en el caso Ykuá Bolaños. Con las sanciones logradas en base al Código de Ética Judicial desde su puesta en vigencia en el 2006, con varios jueces e incluso Ministros de la Corte sancionados, se fue introduciendo la ética en la gestión judicial y una herramienta al servicio de la ciudadanía fue ganando credibilidad.

En el debate se remarcó que la participación y organización ciudadana son fundamentales en la democracia, pues solo de esta manera se podrá lograr un cambio en las relaciones entre el Estado y la ciudadanía, pues no existe un vínculo de control de gestión y decisiones en los destinos de la cosa pública, lo cual permite la corrupción generalizada en su manejo. Se pudo ver como la participación en las elecciones no es suficiente para incidir, por lo que ésta debe darse constantemente.


En ese sentido, José Tomás Sánchez (SPD) señaló que “el Código de Ética Judicial es una herramienta que permite cambiar la relación entre la gente y sus autoridades, en este caso los jueces, que ahora pueden ser controlados, dándose una situación que debe ser normalizada en una democracia, pues el control de la gente por las autoridades es lo normal en las dictaduras”. El Código de Ética Judicial permite que la ciudadanía incida en la gestión judicial, pues cualquiera está habilitado a realizar denuncias, sin la necesidad de patrocinio de abogados y con resguardo de su identidad.
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Semillas para la Democracia lleva a cabo la propuesta “Por una ciudadanía activa con jueces éticos”, que busca promover la participación ciudadana para introducir la ética en la gestión de la justicia, mediante el Código de Ética Judicial. Esta iniciativa se realiza gracias al apoyo del Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD) y la Agencia del Gobierno de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional (USAID).

lunes, 16 de julio de 2007

LA ÉTICA EN EL EJERCICIO DEL PERIODISMO

(Publicado en ABC Color el día 15 de Julio de 2007. La difundimos por considerla de interés en el debate de la ética en el ejercicio de toda profesión).

Nuestra profesión no puede ser ejercida correctamente por nadie que sea un cínico. Es necesario diferenciar: una cosa es ser escépticos, realistas, prudentes. Esto es absolutamente necesario; de otro modo, no se podría hacer periodismo. Algo muy distinto es ser cínicos, una actitud incompatible con la profesión de periodista.

El cinismo es una actitud inhumana, que nos aleja automáticamente de nuestro oficio, al menos si uno la concibe de una forma seria... (Ryszard Kapuscinsky en Los cínicos no sirven para este oficio).
Las veces que salta en público el tema de la ética en la prensa, me acuerdo del escritor y periodista polaco, Ryszard Kapuscinski. En toda su vida no ha hecho otra cosa que procurar la vigencia de unos medios de comunicación respetuosos de la opinión pública. Naturalmente, a partir de profesionales que valorizan la ética y la ejercen por encima de cualquier otra consideración.
El diccionario de la Real Academia Española da esta definición: cínico, ca// 3. Impúdico, procaz. // 4. Que muestra cinismo, desvergüenza en el mentir. (Las dos primeras acepciones que omito están referidas a la escuela de los cínicos, que nació de la división de los discípulos de Sócrates).
Obviamente, el escritor polaco se refiere a los periodistas que no tienen vergüenza “en el mentir” y que son impúdicos y procaces. Personas así no sirven para el oficio de periodista. En rigor, una mala persona nunca será buen periodista. En sus escritos aparecerá siempre su índole perversa, que echará sombras, sin justificación, sobre el honor de sus semejantes; distorsionará la verdad en busca de satisfacer sus prejuicios; desechará cualquier prueba que se oponga a sus designios; aceptará cualquier rumor, o lo inventará, como apoyo a sus ideas preconcebidas.
El estudiante de periodismo, junto con las materias técnicas, deberá incorporar valores. Tiene que preocuparse desde temprano por la ética. La ética es la parte de la filosofía que ayuda a los periodistas a determinar qué es lo correcto en su actividad como tales. Es principalmente una ciencia normativa de la conducta, autodeterminada. “Aunque está relacionada con el derecho, es de naturaleza distinta. Aunque el derecho surge muy frecuentemente de los valores éticos de la sociedad en determinado momento histórico (es decir, el derecho refleja con frecuencia la ética), es algo determinado por la sociedad y cuyo cumplimiento es socialmente impuesto. La ética, en cambio, está determinada personalmente y su cumplimiento es exigido por la propia persona, o debe serlo. La ética tiene que brindar al periodista ciertos principios o pautas básicas mediante los cuales juzgar si sus acciones son buenas o malas, correctas o incorrectas, responsables o irresponsables (...). La ética es primariamente personal; la ley es primariamente social. Aunque el terreno de la ética periodística es movedizo y resulta difícil pisar en él con firmeza, hay puntos sólidos en los que la persona puede afirmarse en su jornada a través del difícil panorama de la vida” (John C. Merril. Ética y Periodismo).
Estos puntos sólidos son la honestidad, la coherencia, la firmeza. Pueden agregarse también la decencia, la cordialidad, la humildad. Nada es tan chocante como el periodista que, dueño de algún talento y a veces ni eso, vive en permanente pose de genio póstumo. Ser amable permite, entre otras cosas, crear el clima adecuado para que el entrevistado se sienta cómodo y dispuesto a responder las preguntas.
La responsabilidad del periodista es ser técnicamente eficiente y éticamente correcto.
LA DELICADA TAREA DE AYUDAR
El periodista español, Carlos González Reigosa, en su libro El periodista y su circunstancia expresa: “Hoy como ayer, le corresponde a los informadores la delicada tarea de ayudar a los ciudadanos a entender -y encontrar sentido- a los hechos complejos que ocurren a su alrededor. Hoy, como ayer, les corresponde desenmascarar la mentira, la falsedad, la exageración, en fin, la trapacería, la corrupción, la pérdida de libertades, etc. Porque, si no le corresponde esta misión a los medios informativos ¿a quién le corresponde? (...) Que el pueblo entienda mejor: este es el verdadero poder de los medios. Hacer que la gente pueda comprender y, en virtud de ello, actuar”.
Con la gran revolución electrónica crece la necesidad de la ética periodística en razón de su enorme difusión.
Vuelvo a Kapuscinski: “Las nuevas tecnologías facilitan enormemente nuestro trabajo, pero no ocupan su lugar. Todos los problemas de nuestra profesión, nuestras cualidades, nuestro carácter artesanal, permanecen inalterables. Cualquier descubrimiento o avance técnico puede ocupar el espacio de nuestro trabajo, de nuestra dedicación al mismo, de nuestro estudio, de nuestra exploración y búsqueda”.
También la necesidad de ejercer la ética permanece inalterable. Sin ella no será posible cumplir con los enunciados del nombrado González Reigosa. El periodista mentiroso no podrá desenmascarar la mentira ni la falsedad, ni denunciar la trapacería ni la corrupción.
En periodismo se miente de dos maneras: diciendo mentiras y callando verdades. Muchas veces se cae en la tentación de mentir o de callar verdades cuando el periodista pone su ideología por encima de su deber de informar con responsabilidad. Si no asume que el único patrón que tiene el periodista es el lector, vivirá como Arlequín “servidor de dos patrones”.
UNA PRENSA LIBRE Y RESPONSABLE
Ya en 1947, en los Estados Unidos de Norteamérica, se publicó “Una prensa libre y responsable”, informe elaborado por la Comisión sobre la Libertad de Prensa, conocida también como “Comisión Hutchins”, en alusión a su presidente, Robert M. Hutchins, entonces rector de la Universidad de Chicago. En sus cinco recomendaciones fundamentales brindaba la teoría de la responsabilidad:
1. La prensa debe brindar una información veraz, integral e inteligente de los sucesos cotidianos en un contexto que les infunda significado.
2. La prensa debe proporcionar un foro para el intercambio de comentarios y críticas.
3. La prensa tiene que proyectar una imagen representativa de los grupos que constituyen la sociedad.
4. La prensa debe presentar y esclarecer los fines y valores de la sociedad.5. La prensa debe proporcionar acceso pleno a las informaciones cotidianas.
Estas propuestas -que resumen el ideal del buen periodismo- necesitan para su concreción que los profesionales de la prensa tengan una vigorosa conciencia ética. Esta le apartará de la trampa de transcribir únicamente los dictados de su coranzoncito, con olvido de la razón que exige brindar “una información veraz, integral e inteligente de los sucesos cotidianos”.

Alcibiades González Delvalle

MIGUEL ANGEL CIURO CALDANI - C/V Resumido

Abogado (1962). Doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales. Licenciado en Ciencias Políticas y Diplomáticas. Doctor en Ciencias Políticas y Diplomáticas. Profesor titular de Introducción al Derecho, Filosofía del Derecho y Derecho Internacional Privado en la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Profesor de diversos posgrados de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la UNR. Director del Departamento de Posgrado de la Facultad de Derecho de la UBA. Investigador principal del CONICET. Director del Centro de Investigaciones de Filosofía Jurídica y Filosofía Social y el Centro de Estudios Comunitarios de la Facultad de Derecho de la UNR. Ex presidente de la Asociación Argentina de Derecho Internacional y de la Asociación de Estudios sobre la Comunidad Europea en la Argentina (ECSA-Argentina).

Es miembro de diversas academias, ha participado en numerosas reuniones científicas y es autor de varios centenares de publicaciones, en el país y el extranjero.
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Acceda desde aqui a dos de sus trabajos:
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- FILOSOFÍA Y SISTEMA DEL DERECHO DE LA INTEGRACIÓN El complejo problemático del Derecho de la Integración. Hacia la autonomía científica del Derecho de la Integración. (Publicado en la página web de la Escuela Superior de Derecho. Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires).
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- REFLEXIONES INTEGRATIVISTAS SOBRE LA SEGURIDAD. Filosofía de la Seguridad. (Publicado en la página web de la Escuela Superior de Derecho. Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires).

lunes, 4 de junio de 2007

Pacto entre organizaciones de la sociedad civil por la integridad y la ética judicial

PACTO ENTRE REPRESENTANTES DE LAS ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL POR EL CUAL SE ESTABLECE EL COMPROMISO CONJUNTO DE COLABORACIÓN EN LA LUCHA POR LA INTEGRIDAD Y LA ÉTICA JUDICIAL

Los abajo firmantes, representantes de distintas organizaciones de la sociedad civil,

CONSIDERAN:

QUE la ética es fundamental para el logro de una auténtica justicia y que ésta no puede ir separada de aquella en cuanto a la responsabilidad que tienen sus agentes sean jueces, auxiliares de justicia, y la ciudadanía, principal destinataria del servicio de justicia en una sociedad.

QUE el ordenamiento jurídico paraguayo contiene legislación que establece compromisos en éste sentido, como ser la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción (Ley 2535/05), y la Convención Interamericana contra la Corrupción (Ley 977/96); y que existen principios rectores establecidos a través de otras normativas, como ser el Código Iberoamericano de Ética Judicial y el Código de Ética Judicial de la República del Paraguay y normas complementarias, que refuerzan la idea de que la lucha por la integridad, la ética y la transparencia es tarea de todos y no sólo de organismos aislados, para que pueda fructificar en beneficio del interés general y el bien común en una comunidad.

QUE el Código de Ética Judicial en diversos artículos se refiere al relacionamiento con la comunidad, al indicar los valores de la función judicial, regular los deberes éticos del juez y proteger los bienes morales de la sociedad con el propósito de lograr la excelencia en el servicio de justicia.

QUE la sociedad civil puede contribuir al importante papel que desempeñan el Tribunal de Ética Judicial, el Consejo Consultivo y la Oficina de Ética Judicial, con la vigilancia y el control social al efectivo cumplimiento del Código de Ética Judicial.

POR TANTO, LAS ORGANIZACIONES ACUERDAN EL COMPROMISO CONJUNTO DE TRABAJAR EN LAS SIGUIENTES TAREAS:

Realizar actividades conjuntas de promoción y difusión de los distintos instrumentos de carácter legislativo y ético vigentes contra la corrupción y velar por su efectivo cumplimiento.

Procurar el fortalecimiento del sistema de responsabilidad ética judicial, compuesto por el Tribunal de Ética Judicial, el Consejo Consultivo y la Oficina de Ética Judicial, y crear sistemas de participación ciudadana que permitan vigilar la gestión pública.

Promover y fortalecer la implementación de sistemas de promoción de los mecanismos de denuncias y consultas éticas.

Realizar un seguimiento de ejecución de las normas vigentes y su implementación.

Esta enumeración no es taxativa comprendiendo este compromiso otras tareas encaminadas a la vigencia de los valores éticos a través del esfuerzo conjunto.

Este pacto de integridad y colaboración es un acuerdo voluntario, abierto a la adherencia de otras instituciones, suscrito para fortalecer la lucha por la ética, la transparencia, la equidad y la probidad en nuestro país, en Asunción, Paraguay, el 28 de mayo de dos mil siete.


Si su organización desea sumarse a este compromiso, no dude en comunicarse con nosotros. Instituto por la Consolidación del Estado de Derecho (ICED). Tel 222.370. Correo electrónico: rubeda@iced.org.py
Semillas para la Democracia (SPD). Tel: 422.609. Correo electrónico: semillas.paralademocracia@gmail.com

MAS DE 350 PERSONAS EN LA JORNADA DE ÉTICA JUDICIAL EN CIUDAD DEL ESTE

El jueves 31 de mayo tuvo lugar la tercera jornada de ética judicial que Semillas para la Democracia (SPD) organiza en distintos lugares del país. Esta vez se realizó en la Universidad Católica de Ciudad del Este, ante unas 350 personas. La jornada incluyó presentaciones sobre la importancia del Código de Ética Judicial desde una perspectiva ciudadana, la organización del sistema ético judicial y las maneras de realizar denuncias. Luego continuó con un espacio para consultas y finalizó con la presentación de la obra teatral “Kara´i Juez”, a cargo de la compañía Teatro Activo.

El decano de Derecho de la UC, Dr. Porfirio Zacarías León (foto), abrió la jornada destacando la importancia de la ética en la administración de justicia y el impulso que puede tomar desde distintos sectores de la sociedad. Marta Ferrara, Directora de SPD, destacó la importancia del código como una manera de hacer efectiva la participación ciudadana, mencionando además la ya probada efectividad del sistema de ética judicial con la sanción de jueces, incluyendo de Ministros de la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, “el ideal final no es la sanción, sino que la ética sea parámetro de acción, reflexión y discusión, dentro y fuera del Poder Judicial, lo cual estamos viendo a un año de vigencia del código”, finalizó Ferrara.

Seguidamente José T. Sánchez presentó el proyecto “Una ciudadanía activa con jueces éticos”, en el marco del cual se realizan las jornadas. Habló de los antecedentes y contextos en que surge el Código de Ética Judicial, de descreimiento total hacia las instituciones públicas en general y el Poder Judicial en particular, por ejemplo, por su falta de independencia del poder político. Señaló que solo con herramientas concretas se pueden dar cambios concretos, porque “nadie participa por participar”, y el código representa una oportunidad porque por primera vez la ciudadanía podrá controlar a los jueces de manera directa y efectiva. Sánchez finalizó diciendo que “de ahí el nombre del proyecto indica que la ciudadanía activa es una condición para tener jueces éticos”.

El Director de la Oficina de Ética Judicial finalizó las presentaciones explicando el funcionamiento de los órganos de ética judicial -la Oficina de Ética Judicial, el Consejo Consultivo y el Tribunal de Ética Judicial-, que para ser cada vez más efectivos necesitaran el apoyo ciudadano. Explicó los mecanismos para realizar denuncias, que pueden realizarse sin la necesidad de patrocinio de abogados y con resguardo a la identidad. Luego de su presentación el público pudo hacer preguntas para otras aclaraciones.

La jornada terminó con la presentación que hizo la compañía Teatro Activo “Kara´i Juez”, que con una dosis de humor permite reflexionar sobre un juez y la falta de ética en el ejercicio de su profesión. Fue muy aplaudida por el público.
Este proyecto forma parte del Programa de Apoyo a Iniciativas Ciudadanas del Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD), en cooperación con la Agencia del Gobierno de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional (USAID).

martes, 29 de mayo de 2007

ORGANIZACIONES FIRMARON PACTO POR LA ÉTICA JUDICIAL

Más de 30 representantes de organizaciones de la sociedad civil, comunidad jurídica y académica firmaron ayer 28 de mayo un pacto que establece un compromiso conjunto de lucha por la integridad y la ética judicial. (Para ver el pacto, ingrese aqui) El evento tuvo lugar en la Universidad Católica de Asunción, con la asistencia de unas 120 personas.

Las palabras de apertura del evento estuvieron a cargo de Roberto Úbeda, del Instituto por la Consolidación del Estado de Derecho (ICED) y Marta Ferrara, de Semillas para la Democracia (SPD), ambas organizaciones responsables de la jornada. Luego hablaron John Beed, Director de USAID -agencia del Gobierno de los Estados Unidos que apoyó la conformación de los órganos de Ética Judicial-, Aníbal Cabrera Verón, Presidente del Tribunal de Ética Judicial, Rodolfo Gill Paleari, Presidente del Consejo Consultivo, Esteban Kriskovich, Director de la Oficina de Ética Judicial, y Miguel Oscar Bajac, Ministro de la Corte Suprema de Justicia.


Los representantes distintos sectores resaltaron la importancia del pacto, que involucra a la sociedad civil en el fortalecimiento del sistema de responsabilidad ética judicial, compuesto por el Tribunal de Ética Judicial, el Consejo Consultivo y la Oficina de Ética Judicial. Se citó la eficacia del sistema, mencionando la suspensión de las afiliaciones a partidos políticos por parte de casi 600 jueces del país, la sanción a jueces por casos relacionados al consumo excesivo de bebidas alcohólicas, violencia doméstica, intento de coima, y el caso considerado emblemático, la resolución que sancionó a los Ministros de la Corte Suprema de Justicia, Víctor Núñez, Raúl Torres Kimser y Wildo Rienzi, por asistir al cumpleaños del Senador colorado Juan Carlos Galaverna.

A pesar de las sanciones ya establecidas, “que demuestran que la ética judicial ya no puede ser violada impunemente”, para Marta Ferrara, “lo importante es que la ética va siendo un parámetro para medir la acción de los magistrados, y eso se ve dentro y fuera del Poder Judicial”. Además, destacó que el Código de Ética Judicial es una herramienta que tiene un enorme valor ciudadano, pues hace efectiva la participación al permitir a cualquier ciudadano hacer denuncias contra los jueces, sin la necesidad de abogados y con resguardo de identidad.

Por su parte, Esteban Kriskovich dijo que el sistema ético judicial irá consolidándose en la medida en que exista un mayor apoyo de la sociedad civil, especialmente de los profesionales abogados, así como de la voluntad política de las altas autoridades judiciales. Destacó el trabajo de los miembros del Tribunal y el Consejo Consultivo, y que ante la existencia de cargos vacantes, llamó a las organizaciones a hacer postulaciones de personas idóneas, que tengan la integridad ética y profesional, así como un conocimiento de aquello que significa batallar por la ética judicial.

El pacto permanece abierto a la firma de organizaciones que quieran sumarse al compromiso de promover y fortalecer la ética judicial. Hasta el día de ayer firmaron el CIRD, Tiempo Nuevo, IDEA, CIDSEP, AVINA, Universidad Americana, Fundación Moisés Bertoni, Red de Contralorías Ciudadanas del Paraguay, Red Nacional de Radios del Paraguay, CEAMSO, Universidad UNIDA, AFOSCI, Gestión Ambiental, INECIP, Asociación de Profesores de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas de Asunción –Federación de Asociaciones por la Vida y la Familia, Asociación de Magistrados, Colegio de Abogados de Capiatá, Limpio, Luque, Universidad Católica, Colegio de Escribanos del Paraguay, Federación de Abogados del Paraguay, Universidad Católica, Contraloría Ciudadana de Luque y Fernando de la Mora, entre otras.



El evento finalizó con la puesta en escena de la obra “Kara´i Juez”, a cargo de la compañía Teatro Activo.

martes, 22 de mayo de 2007

CIUDAD DEL ESTE RECIBE JORNADA DE ETICA JUDICIAL

SEMILLAS para la Democracia invita a la jornada sobre el Código de Ética Judicial y su incidencia actual en la justicia, que incluirá un diálogo con miembros de la Oficina de Ética Judicial y la presentación de la obra teatral “Kara’i Juez”, que trata de conflictos éticos en la vida de un magistrado.


Local: Aula Magna de la Universidad Católica de Ciudad del Este
Fecha: Jueves 31 de mayo – Horario: 18 a 20.30 horas


La jornada se realiza para presentar a la ciudadanía un instrumento capaz de hacer viable la participación ciudadana en el control a los jueces, algo necesario para la democracia y el fortalecimiento de las instituciones. El Código de Ética Judicial ya mostró su efectividad con la sanción a diversos magistrados por faltas éticas, incluyendo Ministros de la Corte Suprema de Justicia.

En un primer momento se presentará el Código, sus antecedentes e importancia, desde un enfoque ciudadano. Luego habrá una exposición de miembros de los órganos de Ética Judicial para aclarar cualquier consulta que pudiera surgir, y los mecanismos de realizar denuncias. Finalmente Teatro Activo presentará la obra “Kara´i Juez”, una adaptación de “Su señoría tiene miedo” del autor José María Rivarola Matto, donde se apuesta al humor, sensibilidad y reflexión de los presentes sobre la vida de un magistrado que va entrando en un círculo de corrupción y sus conflictos en torno a la ética.

La invitación está abierta a la comunidad jurídica, estudiantes, docentes, periodistas, organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía en general, quienes recibirán materiales impresos de apoyo. Para mayores informaciones, llame a Semillas para la Democracia al 021 422 609 o escriba un correo a semillas.paralademocracia@gmail.com

Este proyecto forma parte del Programa de Apoyo a Iniciativas Ciudadanas del Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD), en cooperación con la Agencia del Gobierno de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional (USAID) y la colaboración de la Fundación AVINA.

viernes, 18 de mayo de 2007

PREGUNTAS Y REPUESTAS COMUNES SOBRE EL CÓDIGO DE ÉTICA JUDICIAL

Introducción

Desde el 1º de enero de 2006 está en vigencia en Paraguay el Código de Ética Judicial, un cuerpo de normas que busca promover valores éticos en la función judicial y regular la conducta de los jueces, incluyendo los Ministros de la Corte Suprema de Justicia.

El Código de Ética Judicial es el primero en su tipo en la historia del país. Su surgimiento se basa en el principio de la participación ciudadana como un pilar de todo sistema que se juzgue democrático. Es una herramienta al servicio de todos los ciudadanos, tanto de aquellos que se hallen nucleados en organizaciones sociales como aquellos que no estén organizados, pero que estén descontentos con el actual funcionamiento de la justicia y que deseen tener un mayor poder para lograr cambios.

Existe una obligación moral y una responsabilidad histórica para utilizar herramientas como el Código de Ética Judicial: El control de las autoridades sobre la gente es una necesidad de las dictaduras; mientras que el control de la gente a sus autoridades es de la democracia. Si el Paraguay pretende consolidar su proceso democrático debe potenciar la participación de sus habitantes, generando una ciudadanía activa, a partir de herramientas como el Código de Ética Judicial.

¿En qué contexto surge el Código de Ética Judicial?

El Código de Ética Judicial surge en un momento en que las instituciones y poderes del Estado se encuentran con diversas falencias, lo cual genera una crisis de institucionalidad y de credibilidad, estableciendo un divorcio entre la ciudadanía y sus representantes

El Poder Judicial es una de estas instituciones con problemas. Entendiendo que esta situación debe cambiar, pues este poder del Estado tiene a su cargo nada menos que garantizar el cumplimiento de la Constitución Nacional, y que se debe apuntar a una administración de justicia que se rija según principios de imparcialidad, independencia y credibilidad, surgió la necesidad de crear el Código de Ética Judicial.

¿Qué es el Código de Ética Judicial?

El Código de Ética Judicial es un conjunto de normas basadas en principios que buscan garantizar la ética en el Poder Judicial. Para lograr este objetivo está dirigido a regular la conducta de aquellos ciudadanos -los jueces- a quienes la sociedad ha distinguido confiriéndoles un poder que se ejerce sobre ella misma, cual es la administración de justicia.

¿Quiénes participaron en la redacción del Código?

La ética ya está presente en la regulación de las conductas personales de los jueces. Por ejemplo, la Ley Nº 1084/97 establece en su artículo 14, inciso H, que una causal de remoción del Juez es “cometer actos u omisiones que constituyan inmoralidad en su vida pública o privada y sean lesivos a su investidura”.

El Código de Ética Judicial es el resultado de un proceso participativo entre representantes de la justicia, la Asociación de Magistrados Judiciales del Paraguay, organizaciones de la sociedad civil como IDEA y SUMANDO, y el apoyo de la Agencia del Gobierno de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional (USAID), dentro de una iniciativa impulsada desde la Corte Suprema de Justicia.

Se buscó construir un cuerpo de normas obtenidas como resultado de las inquietudes y opiniones de los jueces y comunidad jurídica del Paraguay, recolectados a partir de 18 talleres realizados en las 9 circunscripciones del país, encuestas y registros en páginas web, durante aproximadamente 10 meses y la participación de 643 personas. Tras este proceso el Código de Ética Judicial fue aprobado por la Corte Suprema de Justicia el 18 de octubre de 2005.

¿Cuáles son los órganos creados para garantizar su cumplimiento?

Para garantizar la implementación del Código de Ética Judicial se estableció la creación de un Tribunal de Ética, un Consejo Consultivo y una Oficina de Ética Judicial.

1. El Tribunal de Ética Judicial es el encargado de resolver los procesos de responsabilidad ética. Sus miembros no reciben remuneración por el cargo.

2. El Consejo Consultivo es el órgano encargado de dar respuesta a las consultas que le fuesen solicitadas sobre la interpretación y aplicación del Código de Ética Judicial, así como emitir los dictámenes requeridos por el Tribunal de Ética Judicial. Sus integrantes tampoco reciben remuneración alguna por el cargo.

3. La Oficina de Ética Judicial es el órgano que sirve para la coordinación y soporte técnico al Tribunal de Ética y al Consejo Consultivo. La Oficina recibe, diligencia y registra las denuncias y consultas éticas, así como investiga los hechos denunciados y promueve la instauración de una conciencia ética judicial.

¿Cuáles son los valores Éticos que establece el Código?

Los valores que van a regir la conducta de los jueces del Poder Judicial son los siguientes:

1. Justicia 2. Honestidad
3. Idoneidad 4. Independencia
5. Imparcialidad 6. Prudencia
7. Responsabilidad 8. Dignidad
9. Autoridad 10. Fortaleza
11. Buena fe. 12. Respeto
13. Decoro

Además existen una serie de deberes éticos que regulan las relaciones de los jueces con los abogados y justiciables, con el Poder Judicial, funcionarios y otros magistrados, con otros poderes del Estado y órganos constitucionales, con medios de comunicación y la sociedad.

¿Quiénes y cómo se puede utilizar este Código?
El Código de Ética Judicial debe ser aprehendido por aquellos que desean la honestidad, independencia y la imparcialidad en la administración de la justicia. En su Art. 52 dice que:

“Toda persona física o jurídica, directamente agraviada, o la Corte Suprema de Justicia, podrá denunciar a un juez por violación de las normas éticas previstas en este Código”.

El denunciante no requerirá patrocinio de abogado. La denuncia deberá ser entregada por escrito, sin formalidad especial alguna, con los datos del denunciante y denunciado, una explicación “clara, concreta y circunstanciada de los hechos relativos al caso”, los documentos y elementos relacionados con la denuncia, y la enunciación expresa de las normas éticas violadas.

Una vez que el Tribunal de Ética Judicial admita la misma iniciará una investigación de carácter reservado. El juicio deberá concluir en un plazo no mayor de sesenta días hábiles contados a partir de la fecha de admisión de la denuncia. El Consejo Consultivo deberá ser oído en todas las denuncias y a requerimiento del Tribunal.

Es importante entender que el Código de Ética Judicial rige en todo el país. Si el denunciante no vive en Asunción, podrá presentar su denuncia a la Presidencia de la Circunscripción Judicial que le corresponde, que deberá remitirla a Asunción ese mismo día.

¿Qué se puede lograr con el Código de Ética Judicial?

El Tribunal de Ética Judicial puede aplicar al juez denunciado una de las siguientes medidas: recomendación, llamado de atención o amonestación. Estas medidas van a ir siendo registradas en legajos de cada juez, y cuando amerite por gravedad serán enviadas al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados para que tengan en cuenta en eventuales procesos de remoción de jueces.

¿Qué se logró desde la entrada en vigencia del Código?

Varias de las denuncias recibidas ya cuentan con resoluciones públicas, resolviéndose casos de coimas, violencia doméstica y otros; casi la totalidad de jueces del país han suspendido sus afiliaciones a partidos políticos y se instaló el debate interno al Poder Judicial acerca de la necesidad de promover los valores éticos. A nivel de opinión pública, se utilizaron los artículos del Código para protestar contra jueces que recibieron regalos, contra aquellos que recibían solamente a una de las partes o aquellos que asistieron a fiestas de políticos, en casos que también son investigados.

Podría decirse, al final de cuentas, que las condiciones para un mayor control de la conducta ética de los jueces están dadas mejor que antes. Además se está dando una diferenciación positiva para la justicia en Paraguay: están resaltando aquellos jueces que no están interesados en tener conductas probas como aquellos que venían siendo éticos antes del Código y que sin motivos caían dentro de la injusta bolsa del: “son todos iguales”. A partir de ahora la conducta ética judicial tendrá reconocimientos más concretos.

Semillas para la Democracia impulsa el proyecto “Por una ciudadanía activa con jueces éticos” en el marco del Programa de Apoyo a las Iniciativas Ciudadanas del Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD) con el apoyo de la Agencia del Gobierno de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional (USAID).
Para mayores consultas sobre el Código de Ética Judicial o los mecanismos para realizar denuncias, contacte con la Oficina de Ética Judicial, Palacio de Justicia. Asunción, Paraguay. Teléfono: 021 - 425493. Correo Electrónico: eticajudicial@pj.gov.py
O llame a Semillas para la Democracia al (021) 422609 o escríba un correo electrónico a mail a: semillas.paralademocracia@gmail.com

La ética del magistrado, esa golondrina de pocos veranos. Por Helio Vera

Artículo publicado el día 6 de mayo de 2007 en ABC Color
Link: http://www.abc.com.py/articulos.php?pid=327829

Los pesimistas –la inmensa mayoría del pueblo– creen que las reservas morales de la administración de justicia están más muertas que Alejandro el Magno, fallecido hace unos 2.500 años, mal contados. Los optimistas sospechan que solo están más muertas que el coronel Albino Jara, quien dejó este mundo hace poco menos que un siglo.

Pareciera que encontrar vestigios de esas reservas exige un arduo esfuerzo arqueológico, similar al desplegado para encontrar la tumba del faraón Ramsés II. Hay que hurgar entre ruinas, escudriñar el fondo de los sarcófagos, reconstruir esqueletos cuyas partes están dispersas en centenares de metros a la redonda. Un fémur aquí, una costilla más allá, un omóplato acullá.

Sin embargo, en medio de la bruma aparecen, de vez en cuando, algunos relámpagos que nos confirman, como el parpadeo fugaz de un moribundo, que no todo está perdido: que hay paraguayos que todavía conservan intacto el sentido de la vergüenza, que todavía encuentran repugnante el sabor de las medias de los poderosos y que aún sienten una punzada dolorosa en la columna cuando se agachan más de lo estrictamente necesario.

Hay, es cierto, antecedentes notables, y no tan lejanos, como podría creerse, como aquel juez en lo civil –creo que fue el doctor Rubén Bassani– que, allá por la década del sesenta, se rehusó a firmar una sentencia ordenada por un entonces temible comandante de la Caballería. Consecuencia: fue llevado preso a ese cuartel. O, un poco antes, en la década del cincuenta, cuando el juez Hugo Bareiro Velázquez ordenó, sin titubear, la orden de libertad de Obdulio Barthe, por entonces número dos del Partido Comunista, entregado al Paraguay por la policía secreta peronista, en un anticipo de la Operación Cóndor.

Para anticiparse ante un posible “error” favorable a Barthe, el entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Alfredo Stroessner (después presidente), envió a un emisario al despacho del magistrado. La respuesta de Bareiro fue esta terminante argelería:

–Dígale al general Stroessner que, cuando yo quiera saber su opinión sobre tablas de tiro de mortero, con mucho gusto se la pediré. Pero cuando se trate de cuestiones jurídicas, que no se preocupe, porque yo sé lo que hago.

Miremos un poco más cerca. Hace algunas semanas, un Tribunal de Etica cometió la irreverencia de sancionar a algunos miembros de la Corte Suprema de Justicia. El motivo: habían asistido al cumpleaños del senador Juan Carlos Galaverna, acto que, según los fundamentos del fallo, tenía claras connotaciones políticas. Es verdad que la resolución de este tribunal no tiene ninguna consecuencia, salvo en el orden moral. Pero tuvo el efecto de deslizar una brisa suave, casi primaveral, en el aire enrarecido del Palacio de Justicia.

No importa mucho si el fallo fue correcto o incorrecto. Lo que debe conmovernos es que fue dictado contra quienes tienen el poder suficiente para fulminar con represalias a los firmantes, sobre todo porque todos son abogados y, por tanto, las causas que defienden pueden llegar a la Corte Suprema. En medio del grosero servilismo que parece ser una segunda naturaleza de la comunidad jurídica paraguaya, esta decisión merece, cuando menos, el testimonio de nuestra respetuosa admiración. Anoto los nombres de los miembros del Tribunal de Etica: Luis Mauricio Domínguez, Marco Antonio Elizeche, Miguel Rodríguez, Aníbal Cabrera Verón y Adolfo Osuna. Declaro que me honro con la amistad de varios de ellos.

Sé, por otra parte, que fue difícil integrar el tribunal y que algunos candidatos prefirieron la tibia seguridad de sus casas antes que entrar en un terreno fangoso y erizado de trampas. Pero ahí está el Tribunal, funcionando, para confirmar que no hace falta la ayuda de la arqueología para buscar las reservas morales de la justicia paraguaya.

Me complace señalar otro dato sorprendente: todos los miembros firmantes son colorados. Ello confirma, una vez más, que la decencia y el coraje cívico no son exclusivos habitantes de la oposición, y que se hallan repartidos, con un generoso sentido de la equidad, entre todas las fuerzas políticas paraguayas, exactamente igual que la corrupción, la ineptitud y el doble discurso, vicios con ejemplos resplandecientes en los primeros escalones de la dirigencia opositora, hasta el punto de que, a veces, cuando uno repasa el seleccionado, tiene la tentación de rezar varios rosarios consecutivos.

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Helio Vera

ORGANIZACIONES FIRMARÁN PACTO DE INTEGRIDAD POR UNA JUSTICIA ÉTICA

Representantes de organizaciones de la sociedad civil acordaron realizar una amplia convocatoria para la firma de un “Pacto de Integridad” que establece el compromiso conjunto de colaboración en la lucha por la integridad y la ética en el Poder Judicial. El acto se llevará a cabo el lunes 28 de mayo en el Aula Magna de la Universidad Católica de Asunción, de 18:00 a 21.30 horas.
El “Pacto de Integridad” tiene como fin velar por el cumplimiento de las disposiciones del Código de Ética Judicial. La iniciativa está abierta a organizaciones de la comunidad jurídica y organizaciones sociales interesadas en la independencia e integridad de los magistrados judiciales del Paraguay.

La jornada incluye presentación de la obra “Kara´i Juez”, una adaptación de “Su señoría tiene miedo” de José María Rivarola Matto, a cargo de la compañía Teatro Activo.

La organización de esta jornada está a cargo de Semillas para la Democracia (SPD) y el Instituto de Estudios para la Consolidación del Estado de Derecho (ICED), en el marco del Programa de Apoyo a Iniciativas Ciudadanas del Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD), con apoyo de la Agencia del Gobierno de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional (USAID) y la colaboración de la Fundación Avina.

Para mayor información o confirmación de asistencia, favor comunicarse a los teléfonos (021) 422-609 / 222-370 o a los correos electrónicos semillas.paralademocracia@gmail.com y rubeda@iced.org.py